Debido a un mensaje del gobernador el que renunciaba a cualquier responsabilidad si pasaba algo, en 1936 se decidió que no saliera la procesión y esta no se volvió a hacer hasta el cabo de cuatro años. p>
Una vez acabó la guerra, el Sr. Auquer, alcalde del pueblo, insistió para que la procesión volviera a salir, la gente tenía ganas y todo el mundo hacía proyectos y así en 1940 la procesión volver a salir a la calle. p>
Los primeros años fueron difíciles, no había suficientes hombres en el pueblo debido al exilio y al servicio militar, pero como los vestidos y el material habían sobrevivido a la guerra, decidieron que la procesión había de sobrevivir a toda costa y ya se encargaría el tiempo de devolver la gente que estaba fuera. p>
la Cofradía de la sangre continuó sus tareas de organización, pero de Enseguida se creó el Patronato. A partir de aquí y gracias al esfuerzo de su director, el Sr. Carles Perpinyà, la procesión supera sus problemas de existencia y continuidad. p>